04 diciembre 2014

Lo bello y lo triste


Todas las luciérnagas parecieron
encenderse al mismo tiempo
Y. Kawabata

1
Usted, después, lee
                     tarde
no sé qué sombras
no sé qué cuerpos de mi memoria
tenemos todavía su nombre
distinguido en las letras
que no es nuevo sino derivado,
como un vaso de hermosas líneas,
aunque vacío.

¿Hay algo más desolador que los desnudos árboles estériles
o las tierras sin cultivo?
¿O fue nuestro amor ese recurso que transformó
todo lo que vivió y también todo lo que murió?

Y sin recursos y sin habilidad
me devuelve el amor al tiempo
que se confunde al polvo
a la armadura, a la sorpresa de no ser
su mal de amor.


2
No, no fui la esperada
la invitada a la fiesta grande
-la única que tuvo-

Yo llegué a usted sin esperanzas
y fui su felicidad
que ocultó desde el origen
pues no fui en su ámbito la huella del amor.

El fogón, la sombra del fogón
esa especie de aliento desvaído
marcó la esperanza para mí.


3
Y usted me impugnó más allá de su naufragio
                          de su dominio
de su temor
a puertas cerradas en la noche honda
desmintió mi intimidad.

En infinitas confidencias
sentí todo el desamparo, ese principio terrible
al cual usted tenía espanto sin reservas.

Y después pregunté con mi voz embriagada
imitando sus gestos,
y le interrogué sobre la fe de su amor
y pregunté y volví a preguntar
y fui entonces indiscreta
y así, sólo así
concibió usted el amor que me tenía.


4
Yo también merodeé con el montón de gente por su casa
copié las afirmaciones que yo había escuchado de sus labios
y usted no sospechó que yo me iba
no sospechó mi adiós en esos gestos
no sospechó que eso era mi adiós a las magnolias
que merodearon entre nuestras manos alguna vez
y pregunté
            ¿por qué esto ahora que yo parto?


5
Ahora lejos me digo
                qué hubiera sido de mí
si luego de haber roto con todas las trabas del temor
no obstante unida a él
no hubiera recreado
el día, el nombre, el país
y falseado esa invitación oscura y misteriosa




Ximena Rivera
1959-2013


*Poema publicado en Revista Libertad 250
Sociedad de Escritores de Chile Filial Viña del Mar
nº 3, primer semestre, abril de 1995.

*Obra Reunida. Ximena Rivera.
Ediciones Inubicalistas, 2014.
Valparaíso

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Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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