28 julio 2012

Destino, Susana Thénon.


Deja, déjalos hablar, 
permite que las palabras caigan
y se pierdan.
Déjate matar con su lanza, 
déjate cubrir con su baba. 
Ni la muerte ni la vida saben
lo que aquí ocurre.
Pero yo sé cómo estos días minerales
han de morir.
Permite que te ultrajen,
acata la venganza,
la caravana es larga,
no vencerán.
Deslízate a lo largo de los muros,
absorbe la miseria que te brindan.
Cuando sea de noche serás alta
como una vestal de sueño.
¡Ah, tus ojos son demasiado transparentes!
Echa barro en tus ojos,
hazlos como un charco sucio,
que la impiedad cuando resuelva en ellos
no encuentre lo que busca.
Tu pelo es largo. Córtalo.
Tu cuerpo es blanco. Hiérelo.
Algún día te sentirás tentada
por un fulgor que llega, 
y no existirá sangre que te proteja
ni voz para cubrir 
tu voz vencida.

26 julio 2012

Estética de la lluvia, algunos poemas.




BARRIZAL

Ahora que están embarrados los zapatos
pasan por aquí pajaritos silenciosos
que buscan la lombriz del descanso.

Buscan                   al igual que tú
una pasividad más cercana a este mundo.

Una brillantez a esta soledad de nubes repletas.

Aquella señal de que todo el entorno
no es más que una lombriz que insiste en arrancar.

Cuando anochece y te vas a dormir                                                                         
y te acercas a la lluvia desde tu ventana.

Mirando pájaros curiosos
silbando a la luna.



RASGUÑOS

Los árboles han decidido seguir los pasos del viento.

Un árbol en la acera ha decidido rasguñar tu rostro con sus ramas
transferir un nuevo deseo en el inicio del mutismo
dejar aparte el material mascullado de la soledad.

Y agachado como ahora en la vereda inmensa del trasnoche                                              
sangras de nieve y contorno
hasta socorrer el designio de esta suerte.

Sangras y dueles
a este árbol misterioso dueles.

Huyes      como los animales inútiles del tiempo
que han visto el cuchillazo de cerca
y por sobre todo de cerca
han visto el rayo maligno        
                           /caer
sobre el cuerpo desnudo de esta ciudad.



LA LLUVIA MATA PAJARITOS

No me digas que esta es la lluvia mata pajaritos
mientras desanudas tu mano de la mía
y me dejas así
inútilmente desecho a la orilla de esta ciudad.

No me digas que se ha venido el diluvio
ahora que el vapor de nuestras respiraciones
se asemeja a navíos que buscan asilo en el puerto.                                                 

El frío cala hasta los huesos.
Los perros son fieles pasajeros de la calle vacía
y tú me miras a lo lejos
dividida entre los árboles y el espejismo.

Te alejas y me miras
y no sabes si decirme ven
o huir despavorida al cité de tardes perfumadas.

No me digas que mañana no sabrás despojarme de aguaceros
de jamases y de nuncas
y de esta lluvia que aniquila. 



LLOVIZNA

Hay una sombra ahuyentada por los perros.
Hay peces agonizando en la cesta desierta.                                                            

Y nada hace suponer que en esta mañana
seguirán iluminados los rostros de las veredas.

Existes como niebla deshojada de plazas públicas
calientas el aire con tu oculto transitar.

Desde las ventanas de los colegios
te ven aparecer como el extraño que interrumpe la clase
entre un alumno y el pensamiento
entre la palabra clara y el destino
atravesando la capa del sopor y el deseo.

Hay una sombra ahuyentada por los perros                                                             
nada simplifica los ojos de la llovizna
y sin mirar hacia atrás
el caminante deambula jurándose ilusión.

Una limitada acepción del invierno
desde un rincón del camino.



NEBLINA

Hace frío. Las camisas tendidas
lloran en el patio.

Caminando por la vereda
deseo saborear el rouge de tus besos
y cortar la soga del desamor.

Me llevas por la Quinta Normal
a la hora en que la niebla cubre los asientos del parque.
El paseo es lento como mi voz en este poema.                                                      

Pero los días son a veces perversos.

Aparece la locura escondida

como una mirada bajo la escalera
y nos mudamos a un cuadro de Edvard Munch
con la costumbre insana de vivir en los extremos.
                                                                                                      
Atardece un aire nuevo en la ciudad
y una voz en la radio       me dice:

No hay nada que temer
hoy la ansiedad descansa
por nuestros antepasados.

A esa hora
la niebla se disipa en la Quinta Normal
y las camisas comienzan a secarse
tendidas en el patio.
 




RELENTE 

La humedad atasca la puerta
antes de entrar.                                                                                                       

El vapor del aliento
recuerda viejos sucesos
que ya no vuelven ni se ocultan.

Dentro de casa
el sentimiento de caparazón
anula los temores discípulos de la vida.

Las ganas de escribir una historia
que hable de toda esta leve tibieza.

La luz que tienta a la sombra
en conocerse.



* * *

Raúl Hernández (Santiago, 1980).

Poeta y bibliotecario. Ha publicado los libros Poemas Cesantes (La Calabaza del Diablo, 2005), Paraderos Iniciales (La Calabaza del Diablo, 2008), Polaroid (Lanzallamas Libros, 2009), Caligari (Ripio Ediciones, 2010), y Estética de la lluvia (La Calabaza del Diablo, 2012)

La danza de los cuervos, en San Antonio.



Pensar Chile y la Comisión Ética contra la Tortura invita a usted, familia y amigos en general, a la presentación del libro "La danza de los cuervos" escrito por el periodista Javier Rebolledo, quién estará presente en esta ocasión, por CEIBO EDICIONES

El libro relata de primera fuente "por el mocito" el destino final de los detenidos desaparecidos que estuvieron en el Centro de tortura de calle Simón Bolívar 8800 en Santiago.

Este encuentro se realizará el próximo sábado 28 de julio a las 19,30 horas en la sede de Pensar Chile, calle Angamos 1850,casi al llegar a calle El Molo, Barrancas. 

Cordialmente invitados. 

01 julio 2012

Estética de la lluvia. Raúl Hernández.


Este gran amigo y poeta chileno, RAÚL HERNÁNDEZ, lanza su quinto libro ESTÉTICA DE LA LLUVIA, por la editorial La Calabaza del Diablo. 
Imperdible.


*Raúl Hernández es bibliotecario y poeta becado por la Fundación Neruda (2002) y Consejo Nacional del Libro y la Lectura (2004, 2007 y 2011). Publicó los libros Poemas Cesantes (La Calabaza del Diablo, 2005), Paraderos Iniciales (La Calabaza del Diablo, 2008), Polaroid (Lanzallamas Libros, 2009) y Caligari (Ripio Ediciones, 2010). Ha realizado talleres literarios en Balmaceda Arte Joven y en la Biblioteca de Santiago en donde, además, edita la colección de plaquettes Cuadernos de Poesía.

Llamaradas de nafta, lanzamiento.


Editorial CUNETA decidió publicar a un grande: Hernán Castellano Girón, un honor para el litoral central, un honor para la literatura chilena. 
¡En buena hora!

Nekoe, Santiago de Chile.




Plataforma multidisciplinaria de producción cultural en base a la gestión asociada

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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