30 mayo 2012

Economías de Guerra en El Ciudadano.

La literatura chilena parece actuar continuamente en relación a Santiago, o mirar hacia allí; hay excepciones, pero eso constituyen: excepciones que confirman la regla. Uno de esos casos es la Editorial Economías de Guerra en San Antonio, que posee un profundo arraigo en su territorialidad, tangible en su propuesta.
Hace un lustro atrás, este proyecto llevaba dos libros editados: La Novela Chilena del Grabado de Justo Pastor Mellado, y Cilantro de Roberto Bescós.  Pero en este lapso la editorial se activó, así como las propuestas de microproductoras de libros en todo el país. Existía la necesidad por el interesante trabajo del Taller Buceo Táctico, que tuvo su publicación formal, que luego dio paso a la fabricación artesanal de Florencia Smiths, que ha indagado en ediciones splits e individuales de variable extensión. 

En el conjunto, destaca "Medianía" de Marcelo Mellado, autor referente por sus publicaciones en editoriales de variado tamaño y presencia de columnista, que en un par de cuentos sale de su cáustico estilo que lo ha hecho conocido para acoger con ternura la territorialidad y sus personajes y debilidades; es definitivamente una salida a su obra (entendiendo la "obra" como  una camisa de fuerza que siempre espera continuidad). La pretensión abandona lo formal y se traslada a lo sociológico, como contener en un puñado de páginas el significado social de ser una prostituta en la provincia y querer insertarse a través de la repostería, o el retiro de un familiar "cacho" en la costa y la reestructuración del espacio del bar en el entorno costero.

En la última camada de producciones aparece "El litoral de los perros" de Roberto Bescós, un poeta que viene de vuelta de cierta experimentación y también da letra a sujetos entrañables de la provincia, pero pasándolo por una subjetividad explícita; en algún momento deja de oír a un ex futbolista por tener problemas auditivos. Esa posición lo ampara, capaz de hacerse cargo de la contingencia, como un heredero de la Lira Popular, o desarmar el discurso que sostiene la política turística cultural de su costa; de ahí el título, el reemplazo de perros por poetas.

Replicando esta lógica binaria podemos vincular Caurito, de Juan Carlos del Río, y El Margen del Cuerpo, de Florencia Smiths, ya que en ambos textos buscan darle una salida estilística a un sistema que opera represivamente frente a la mujer en el caso de Smiths, y la anulación de ser sólo un niño en del Río. Hay una escritura compacta en ambos textos, que los amarra a un tono que explicita su densidad en el caso de El Margen del Cuerpo, una forma hermanable con otras poéticas de mujeres en Chile. Ni el niño ni la mujer existen como parte del poder, y la anulación es doble en tanto se escribe desde la provincia, lo que da una vinculación que aparenta ser lógica con Economías de Guerra, pero que en muchas editoriales de distinta escala no existe.

A esta altura es absurdo generalizar, ya que hay proyectos independientes que funcionan sólo por dinero y otras que aspiran a ser una empresa, es imposible comparar con microeditores que tienen un significado político y socializador de escrituras; he ahí el error de fondos públicos que apoyan microeditoriales siempre y cuando aspiren al lucro. Pero es el Estado el que está detrás de los recursos, entonces: ¿es efectivamente un mal destinatario de fondos a proyectos que existan para y por los libros? Habría que ver quiénes son los geniecillos detrás de las bases.

Pero volvamos a lo nuestro: los casos de Bescós y Mellado podrían ser paradigmáticos, son autores sobre los 50 años en plena productividad, indagando en su arte en función de revelar su entorno. Ambos operan individualmente, pero su trayectoria puede analizarse en oposición a los autores mayores de Valparaíso, por sólo dar un ejemplo, en las que se levantan autores mayores a través de la sobrevaloración, en la que los probables escritores están encerrados en la academia o en otro traje. Economías de Guerra opera como una luz absolutamente replicable, y qué necesario es mirar a la construcción subalterna desde la provincia, revertir la centralización desde la posición lectora, un gesto mínimo de un otro necesario para el funcionamiento de la independencia. 



Por
Cristóbal Gaete
Escritor y periodista




Publicado en GRADO CERO, Arte & Cultura
EL CIUDADANO
Segunda quincena mayo 2012
Año 8, N° 125
CHILE

No hay comentarios:

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

.

.