02 abril 2010

Yo se lo pido



A Ingrid, mi compañera de infancia,
aún.





Que me disculpe mi mal carácter
Que me quiera más de lo que me habla
Que me sane pronto más de lo que me aguanta
Que me comprenda no soy estable
Que me perdone las respuestas ásperas
Que me mire el corazón abierto de cuchillo
Que me someta a sus estudios químicos
pero en voz baja




Que me diga la muerte suya a los 10 en secreto
para luego asirla desde este fondo inconcluso
Que me necesite cuando la aguardo y
que me enseñe de su alma sola en número cierto
Que las distinciones encuentren el camino
hacia la sangre sin quiebra
Que me sobreponga de tantos cariños y palabras amadas cuando llega
Que me aprenda lo difícil de estas marcas de estos signos de estas consignaciones
hacia este mi margen el margen lo de siempre que me contenga
Yo se lo pido



1 comentario:

gonzalo dijo...

amigas que comparten corazón.

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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