20 enero 2009

Con Rímel, Lecturas.



“CON RÍMEL”
Lecturas de poesía escrita por mujeres

-FERIA DEL LIBRO VIÑA DEL MAR - ENERO 2009

Esta iniciativa consiste en reunir, para que nos lean sus creaciones, a 10 voces poéticas femeninas de procedencias, estilos y generaciones marcadamente distintas, permitiendo al lector/espectador, acceder a una amplia y colorida visión de lo que es la escritura poética femenina de la región y sus alrededores. Es necesario señalar que el evento tiene como antecedente, el libro “Conrímel” editado por la poeta Gladys González hace algunos años, y que se llevó a cabo también como encuentro literario en la IV región.

FECHAS CONFIRMADAS:

Jueves 22
19:15 "Con Rímel" Lecturas de poesía escrita por mujeres.
Participan: Priscilla Cajales, Daniela Giambruno, Carolina Lorca, Gladys González y Florencia Smiths.
Organiza: Corporación Balmaceda Arte Joven Región de Valparaíso.

Viernes 23
19:15 "Con Rímel" Lecturas de poesía escrita por mujeres.
Participan: Karen Devia, Elizabeth Neira, Ximena Rivera, Gabriela Squadritto y Karen Toro.
Organiza: Corporación Balmaceda Arte Joven Región de Valparaíso.
En esta Feria del Libro, Balmaceda estará presente, además, con 2 presentaciones de sus compañías de Teatro y Danza de la V Región.

17 enero 2009

Caperucita


¿Tiene el corazoncito tierno como un panal?
yo veo a las abejas histéricas del sexo
yo veo la tristeza de la polonización,
yo mandé a mi niña al bosque
y como a una cereza le destrozaron el corazón con los dientes
¿tiene el corazoncito tierno como un panal?
parece que se quedó dormida en la boca del lobo,
cómo fue que de este cuento termino haciendo pornografía,
parece que me quedé dormido en la boca del lobo:
nosotros la conocíamos
vivía en el block de al lado
cuando chicos nos tocábamos
y parecía que tocábamos una canción:
Niña no se duerma,
póngase un toque de queda en los ojitos
apriete las piernas
No deje que nada entre por su boca
aprenda a decir que No
niña no se duerma.

Pablo Paredes
Mi hijo down
2008

Pisano, Biografía política



"En los momentos en que estamos en relación con nosotras mismas estamos en el silencio. Este silencio, esta soledad es muy importante también para poder relacionarnos con los demás, porque sino es estar en el ruido, es correr detrás en una interrelación, correr detrás de personas para no quedarnos solas. Esto es negarnos y al mismo tiempo negar a los que buscamos en ese ruido".

De: Los deseos de cambio. O... ¿El cambio de los deseos?

09 enero 2009

Imagina (una palabra)


Yo me imagino un cuerpo que tiene diversos órganos y que cada uno funciona distinto, solo, autónomo. No hay un músculo o una arteria que gobierne más, no hay un pensamiento que decida por sobre otro, no hay nada que se le parezca siquiera del que ya tuvo. Yo me imagino un cuerpo lento que va entrando hacia la muerte por sí solo y no hay nadie ahí para juzgar o mentir por qué entra a la muerte que ya no es muerte sino silencio que ya no es muerte sino lo que es que quiera, lo que el cuerpo dice que es, lo que la cabeza así como los gestos así como la risa así como el placer dice que es. Yo me imagino una nación de cuerpos que avanzan hacia la posibilidad de no convertirse jamás en uno, hacia el estrago de un encuentro que no chocará jamás con nadie, me imagino un laberinto de orificios humanos en donde la mujer y el hombre jamás podrán entrar, en donde nadie jamás podrá salir. Yo me imagino un espacio poético insondable de pura nada y haciendo el aguacero de las pestes por siempre. Yo me imagino la palabra vida y tiemblo Porque nadie la conozca Yo me imagino la palabra amor y tiemblo Porque nadie Tiemblo Porque nadie Tiemblo porque nadie nadie nadie nadie nunca sin temblar. Pero cuando me imagino la palabra muerte entonces yo me imagino una palabra muy provisoria de decir, desvinculada de toda percepción de fin, atesorándola desde los bordes más abiertos, con ese daño que sólo hacen las palabras que más nos gustan cuando no se pueden imaginar, cuando nadie nunca. Aun así me imagino la palabra muerte, aun así siento imaginármela atada desde la lengua por todo el cuello, reptando por el contorno de cisne de toda inclinación imaginada en goce, de toda curva revenida en tocarla -por estancarla. Y así, creyendo que la imagino me acuerdo entonces de la palabra vida, me acuerdo de la palabra hambre, me acuerdo de la palabra amor -aunque nadie, me acuerdo-.


Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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