04 abril 2008

Ese cadáver soy yo



La noche soy y hemos perdido.
Así hablo yo, cobardes.
La noche ha caído y ya se ha pensado en todo.




"De pronto estaba allí, más acá o más allá de sus invocaciones y sus experiencias alucinadas, en la brutalidad del cuerpo muerto de su padre, el cual iba más allá de toda invocación o evocación por ese exceso que siempre significa el funcionamiento concreto de la muerte y ese resto insoportable que significa el cadáver, en su realidad, frente al mundo simbólico o imaginario, frente al mundo verbal.
A partir de ese resto y esa ausencia que excede toda palabra -y, por cierto, junto con el conflictivo mundo de sentimientos de amor, dolor, culpabilidad y resentimiento que toda muerte familiar acarrea- creo que es comprensible tanto esa "tangibilidad" extrema que comienza a adquirir la muerte en su escritura, como esa especie de "desesperación" respecto de la palabra que se agudiza en sus textos. Porque si en Alejandra siempre estuvo la conciencia de que el lenguaje apartaba del mundo, asesinaba la cosa y abolía lo real, ante ese resto que es el cadáver paterno, ese hueco que deja la muerte en el tapiz familiar, creo que se plantea la necesidad aún más aguda de darle un cuerpo verbal a la que actuó más allá de toda conjuración. Y un cuerpo, además, referido al propio cuerpo, pues, como lo dice, esa intervención brutal la remitió de una manera inédita a su propia muerte, a su propia edad, su "propiedad". Y ¿qué propiedad tenía Alejandra sino el lenguaje para, desde él, reformular la muerte?".



Alejandra Pizarnik , Una biografía
Cristina Piña
Corregidor, 2005.

1 comentario:

Juan Eduardo Díaz dijo...

Que tal Florencia, me parece que estamos conectados en cierta medida, hablo de poéticas, miradas, paisajes. Te preguntarás quién es este tipo. Bien, tenemos variados amigos en común, pero filo, me refiero a lo que escribo. Mirando tu blog, te cuento que es como una casa de abuela, con ese sabor a nostalgia, no con sabor a jubilado ni decadencia ni a humedad, no, ese olor exquisito de transportarse, de estar allá.
Me gusta mucho, un abrazo. Te invito a mirar mi blog sobre todo el que tiene relación con del diario de Teresa y Sylvia, estoy seguro te gustará.

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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