09 marzo 2008

Sor Juana Inés de la Cruz


Al que ingrato me deja busco amante;
y al que amante me sigue dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor hallo diamante;
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata;
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pudonor enojo;
de entre ambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo;
de quien no quiero ser violento empleo;
que de quien no me quiero, vil despojo.

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Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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