20 febrero 2008

De pronto una pena




De pronto una pena
No se sabe cómo ni de dónde
Una tristeza envuelta en un vacío
En un espacio de nada
Ganas de germinar en noche
En cuerpo amado
Ganas de tener la vida entera
Sin carencias
Una cobardía de no poder romper
Este círculo ordinario
De supervivencia
De no arrancar al viaje definitivo
De no perseguir
-o haber dejado de perseguir-
a la inestabilidad fructífera
tal como en mis mejores días


Duda de vivir
por lo tanto
duda de ser
de escribir
duda de no decir nada
durante años
Manías irreversibles
que me esconden
por debajo del control


Temor de no poder romper
la cáscara
de la casa
la misma que salvaguarda
la infancia y la muerte


Pero buscar la protección en sí mismo
acaso de pronto
¿y por qué no?

en un cuaderno
en una canción
en una calle
en un simple poema

1 comentario:

Castorlux dijo...

En este "simple poema" se navega con cadencia de excelente inspiración poética.
Saludos.

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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