26 diciembre 2007

La morte



La muerte le pide palabras, ella se abre el contorno y le muestra el margen, como si pudiese representar la misma escena del crimen en su espacio de carne, en su médula fracturada, en lo desfasado de su corte por un lápiz navaja que la asedia. Más acá de la línea tiesa no sabe vivirse, no sabe contarse el rol, no conoce la pena que debiera sentir cuando le recalcan su inmunidad. Más allá de ese trazo, de esa estría que abre la imposibilidad de pertenecer, el lenguaje sucumbe, los gestos se aparean torpes, la curva de su mirada no alcanza a llegar a los objetos porque no atrapa más que los ensombrecidos bordes.




2 comentarios:

hector alexis dijo...

yo había entrado a esa casa, dijo mi alma, cuando vió la fotografía.entró a recoger un trozo de vida que se le había perdido.

Natalia Molina dijo...

Que lindo espacio , me lo lei todo , excelentes fotografias tambien
saludos para ti
Natalia

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

.

.