07 noviembre 2007

Susana Thénon






La antología
¿tú eres
la gran poietisa
Susana etcétera?
mucho gusto
me llamo Petrona Smith-Jones
soy profesora adjunta
de la Universidad de Poughkeepsie
que queda un poquipsi al sur de Vancouver
y estoy en Argentina becada
por la Pitufar Comissión
para hacer una antología
de escritoras en vías de desarrollo
desarrolladas y también menopáusicas
aunque es cosa sabida que sea como fuere
todas las que escribieron y escribirán en Argentina
ya pertenecen a la generación del 60
incluso las que están en guardería
e inclusísimamente las que están en geriátrico
Pero lo que me importa profundamente
de tu poesía y alrededores
es esa profesión –aaah ¿cómo se dice?-
profusión de íconos e índices
¿tú qué opinas del ícono?
¿lo usan todas las mujeres
o es también cosa del machismo?
porque tú sabes que en realidad
lo que a mí me interesa
es no solo que escriban
sino que sean feministas
y si es posible alcohólicas
y si es posible anoréxicas
y si es posible violadas
y si es posible lesbianas
y si es posible muy muy desdichadas
es una antología democrática
pero por favor no me traigas
ni sanas ni independientes

Canto nupcial (título provisorio)
me he casado
me he casado conmigo
me he dado el sí
un sí que tardó años en llegar
años de sufrimientos indecibles
de llorar con la lluvia
de encerrarme en la pieza
porque yo –el gran amor de mi existencia-
no me llamaba
no me escribía
no me visitaba
y a veces
cuando juntaba yo el coraje de llamarme
para decirme: hola, ¿estoy bien?
yo me hacía negar
llegué incluso a escribirme en una lista de clavos
a los que no quería conectarme
porque daban la lata
porque me perseguían
porque me acorralaban
porque me reventaban
al final ni disimulaba yo
cuando yo me requería
me daba a entender
finamente
que me tenía podrida
y una vez dejé de llamarme
y dejé de llamarme
y pasó tanto tiempo que me extrañé
entonces dije
¿cuánto hace que no me llamo?
añares
debe de hacer añares
y me llamé y atendí yo y no podía creerlo
porque aunque parezca mentira
no había cicatrizado
solo me había ido en sangre
entonces me dije: hola, ¿soy yo?
soy yo, me dije, y añadí:
hace muchísimo que no sabemos nada
yo de mí ni mí de yo
¿quiero venir a casa?
sí, dije yo
y volvimos a encontrarnos
con paz
yo me sentía bien junto conmigo
igual que yo
que me sentía bien junto conmigo
y así
de un día para el otro
me casé y me casé
y estoy junto
y ni la muerte puede separarme


"La morada imposible", 2001.

3 comentarios:

Saith108 dijo...

hola
no pude evitar leer lo que escribes
eh... yo soy solo un chico
tal ves no le tomes importancia
pero una persona me hablo de que tenia una amiga que era poeta, y que ademas le gustaba al joven rimbaud, para mi seria un placer charlar de poesia si no te molesta, mis amigos no saben ni les interesa estos temas, seria bueno si te interesara, lamento tutiarte no es mi estilo
lamento si te molesto

gracias por detenerte a leer si lo haces

adios

Saith108 dijo...

muy buen escrito
no se como te llamas
talves florencia?
me lo dijo mauricio tapia oh medina no recuerdo su apellido
es mi profesor de historia y me comento de tu poesia
me intereso, hay pocas personas que conosco que llean rimbaud
bueno debe ser por mi edad
soy muy chico
jeje
lamento molestar seria bueno charlar
adios

Saith108 dijo...

hola
es bueno saber el nombre de las
persona que uno conversa, un gusto florencia.
yo soy felipe un estudiante de media de un colegio de el litoral central.
un profesor iso un comentario que me llamo la atencion en torno a tu poesia y a lo que leeias.
yo no soy un poeta ya que me falta esfuerzo y talento.
pero eso es uno de mis planes a futuro.
rimbaud y baudelaire son referentes de la poesia maldita que me llama la atencion.
ojala podamos conversar pronto de poesia ya que mientras mas pueda saber es mejor para mi y al mismo tiempo los dos nos podemos nutrir de la cosecha de las palabras
un gusto
adios

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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