12 noviembre 2007

La fuente de Andrógina



Andrógina se lava el cabello en una fuente de semen Andrógina sabe que en sus vellos se enredan las uñas de la codicia De cuerpo desnudo se somete a la fuente de rosas vírgenes Y se entierra una espina en lo hondo de su muslo más blanco Andrógina canta lánguidamente danzando entre los pétalos Y no sabe que tiene la palidéz del mármol muerto El color de una bestia en celo Ahoga su piel en lamentos de terciopelo rojizo Y cada jardín que la vigila tiende a aquella fuente Sueña con ella Y la desea Pero repentinamente Andrógina tiembla La sangre revienta desde el interior de su cuerpo Como un querubín asustado se tapa la verguenza a dos manos ¡Es que la han visto! ¡La han descubierto! Todos estaban mirándola Mientras ella cantaba inocente y afable El himno erótico de su raza Por entonces Quiere beberse el agua de la fuente esmaltada Pero coge apresuradamente los pétalos mortecinos Se tapa con ellos (Los espectadores permanecen atónitos) Andrógina vomita el semen de su pelo ...Ellos se acercan... Ella tiene miedo

1 comentario:

fernando ortega dijo...

un gusto leerte

feña

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

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