28 noviembre 2007

Abre tu cuerpo como a la Muerte




Sabes morir Lo has hecho tantas veces Nadie conoce el eximio arte de la Destrucción Cortando el silencio Cercenándote el aliento Con esa frase que nunca dices Pero que siempre te acomoda la pausa Colgándote de los verbos Amarrada desde el cuello Sujetada a esta vida por las muñecas Asfixiando la caligrafía de un sólo atajo En una línea tirante En un gesto enjaulado porque acecha Muere otra vez Vamos Ya te has encomendado tantas veces Mucho antes De los fines sin fines De los rostros sin mesura De las voces a hurtadillas llamándote cuando estabas pura Decapítate el rostro Anúdate la boca Abre el daguerrotipo que hay en tu cuerpo Y esconde allí la presencia de ese mal Ábrelo como a la muerte La noche te conoce la debilidad Muere De vez en cuando De memoria porque Sabes Lo has hecho tantas veces


No hay comentarios:

Sin embargo, lo femenino está en otra parte, siempre ha estado en otra parte: ahí está el secreto de su fuerza. Así como se dice que una cosa dura porque su existencia es inadecuada a su esencia, hay que decir que lo femenino seduce porque nunca está donde se piensa.

Jean Baudrillard

.

.